Aquellas cartas que fueron declaraciones de mil pensamientos y sentimientos ahora son hojas tristes tiradas al olvido, abandonadas en una caja que alguna vez abriré para rememorarlas. Me pregunto cómo estarán mis dibujos, si habrán adquirido ese color sepia que les da el tiempo, si estarán a maltraer o cuidadosamente guardados. Me encantaría hacerme esos dibujos a mí misma, me encantaría valorar la suavidad con la que dibujo los ojos. Siempre los ojos son lo más lento, lo más profundo.
Debo decidir regalarme arte. Debo decidir qué hacer con esas hojas tristes.
.La vida da tantas vueltas, no dejes que te atrape.
No hay comentarios:
Publicar un comentario